Tuesday, December 27, 2011

Aerohermosas

Todavía recuerdo en los repetidos viajes en VIASA o IBERIA hacia España en mi niñez, a esas mujeres altas, esbeltas, educadas, atentas, tripulantes de las aeronaves que nos hacían el largo viaje lo más agradable posible. Sólo una vez durante esos mismos años recuerdo haber volado hacia los EEUU, con una experiencia similar cuando se trató de aeromozas. Los 80's y 90's, fueron años en los que no se discutía el dominio de "Occidente".

Hoy día se sabe y se reconoce el poder e influencia que países como China, India, Qatar, Sur Korea, y otros países de "Oriente" tienen en el resto del mundo. Pues nunca he volado en las aerolíneas de estos países per sí he visto los comerciales y me recuerdan a esas hermosas damas de mi niñez, solo que con rasgos orientales. Mientras tanto, sigo volando con frecuencia en los "American Airlines" de este mundo y parece que las tripulantes son las mamás ¡o abuelas! de aquellas de hace más de 20 años, y en ocasiones con menos educación y atenciones.

Debería existir un indicador económico basado en la calidad de las aeromozas de los países. No va a ser casualidad que los hombres de negocio más importantes son normalmente los que más viajan, ¿Ah?. Es en tono de broma, pero coincide perfectamente que nuestras economías están golpeadas, averiadas, estancadas, feas. Mientras que las de Oriente son vibrantes, jóvenes y atractivas. Quizás el destino nos lleve alguna vez a volar hacia Oriente, ese día comprobaré dos cosas: si la publicidad es cierta y que tan fuerte es el codazo de mi esposa.

Sinceramente,
Alberto Juan.

Saturday, December 17, 2011

Opciones. Decisiones.

¿Cuál es la edad?, ¿Cuándo el momento?,¿Es posible vivir una vida perfecta? 


Desde el nacimiento todo se trata de abrir opciones, posibilidades. Primero nuestros padres nos ayudan, luego nosotros mismos. Vamos a la escuela, aprendemos a nadar, aprendemos un segundo o tercer idioma, tenemos varias parejas antes de casarnos, etc.  Todo ésto buscando crecer y aumentar nuestras opciones. A lo largo de la vida vamos tomando decisiones y nuestra vida se va encarrilando. Cada vez hay menos desvíos o atajos en el camino, o bifurcaciones, o esquinas en las cuales tomar una pausa.  Como en toda travesía, hay decisiones buenas y malas, pero no es de ésto que quiero escribir.  


Me inquieta saber si existe un momento de "let go", de dejar ir. ¿Hay un momento para dejar de construir posibilidades? ¿Llegará el día en el que no me sentiré mal por no haber perfeccionado mi francés?, ¿Por no haber comenzado una maestría?, o el día en el cual no me importe no saber andar en motocicleta o caballo, como si eso limita mis posibilidades de ser piloto, jinete, o simplemente por ser placeres que "hay" que disfrutar alguna vez.  Sé que esos días llegarán y sólo espero que no sea muy temprano para matar la ilusión, o muy tarde como para no haber disfrutado 100% los momentos. 


¿Cuántos años planeamos vivir?, ¿Cuántas esposas(os) planeamos tener?, ¿En cuántos países e idiomas pensamos vivir?. No creo que sea la respuesta a esas preguntas lo que nos haga planear la vida. Creo que tienen más influencia la primera cana, el primer hijo, la primera mudanza. ¿Acaso la respuesta sea aceptación?, ¿Aceptarnos no como mejores o peores, pero sí como "good enough" (bueno lo suficiente)?. ¿Cuándo es good enough? 


Tengo una hija pequeña que aún no tiene dos años pero sí tres pasaportes, que cuando tenga tres años tendrá dos idiomas. Le damos opciones con nuestras decisiones. Llegará el momento de ella para decidir su camino. A sus padres nos bastará con haberle dado todas las posibles opciones. 


Sinceramente, 
Alberto Juan.

Thursday, December 1, 2011

Se busca un reto

Soy fanático del Barça pero más aun lo soy del fútbol como disciplina deportiva y competitiva.

Para los que seguimos el fútbol de Europa no es secreto que el FCB ha estado rozando la perfección en los últimos tres años, ganando Ligas, Copas del Rey y de Europa, varias de manera consecutiva. La pregunta es ¿Cómo se puede mantener un nivel de desempeño tan alto durante tanto tiempo?

Se puede argumentar que todo se debe a tener a varios de los mejores jugadores del mundo en tu equipo. También se entiende como fundamental contar con una planilla profunda y con "deep pockets" para traer talento de afuera. Incluso contar con un gran entrenador es determinante. Ahora bien, este último párrafo bien podría aplicarse para describir al Real Madrid y varios (pocos) otros equipos de Europa, quienes sin embargo no han logrado cosechar tanta platería.

En mi opinión un buen equipo gana un año, un muy buen equipo repite. Mantenerse a ese nivel por tres o más años requiere algo más, requiere mejorar ya no a nivel técnico o táctico o físico, sino del tipo más difícil, a nivel emocional. Cuando se ha ganado es más difícil volver a ganar, es más difícil querer ganar. Es aquí exactamente donde se muestra el "corazón de campeón", donde se busca por el próximo gran reto, la próxima motivación.

Casualidad o destino, el Real Madrid lidera hoy día con seis puntos de ventaja sobre el FCB. Una ventaja que a los especialistas se les antoja importante pero no definitiva. Yo pagaría por preguntarle a Mouriño (entrenador del Madrid) si prefiere la situación actual de ventaja por seis puntos a falta de 20+ partidos, o una ventaja de un punto a falta de 3 ó 4 jornadas.

Con todo el respeto que se merece el resto de los equipos, yo creo que ahí tiene el FCB el reto que necesitaba para querer ganar este año nuevamente, ya no como el equipo a vencer sino viniendo desde atrás. Como se diría en buen castellano "¡A por la remontada!". El deseo por remontar estos seis puntos será lo que en el torneo anterior fue "Ganémosle a Mouriño" y que muy audazmente éste mismo está tratando de evitar al mostrase menos incisivo en sus declaraciones.

El reto del Barça por recortar distancias será un gran espectáculo porque el Madrid es un equipo muy superior al de los últimos dos años. Veremos jornadas tensas, más voltaje aún en los "Clásicos", con suerte espectáculos para recordar y no penosos para olvidar. Hoy día me imagino a Mouriño (¡inteligentísimo!) preguntándose a si mismo, si será bueno haber marcado el gol tan temprano en el partido. Porque a veces no lo es.

Sinceramente, Alberto Juan.

De vuelta...

Hace ya varios meses que no escribía en mi blog, este blog. No sabría si comenzar por pedir disculpas a quienes pudieran haberme extrañado, o a mi mismo. La excusa es la misma para ambos.

Hace poco leí en un artículo publicado en Yahoo que para ser un buen blogger había que cumplir con ciertas reglas, las cuales me darían muy mala reputación de anunciarlas, irónicamente, en este espacio. Simplemente me dedicaré a intentar seguirlas y con suerte todos, primero unos pocos que ya somos y luego, quizás, otros tantos, podremos disfrutar de los resultados. Sólo una advertencia: Los escritos por venir serán un poco más triviales y textos más cortos, en general. Debo corregir el error del escritor novato que quiere ganarse el premio en su primera novela. Con suerte, de vez en cuando, leeremos un escrito con algo más de profundidad, detalle y arte.

Lo más imprescindible: Los comentarios son el diezmo que espero irán reapareciendo poco a poco. Así termino esta introducción de lo que está por venir. Espero que este segundo viento a favor ayude a tomar altura. Como ya lo dije en mi "profile": al menos será divertido.

Sinceramente, Alberto Juan.

Tuesday, August 23, 2011

No es lo mismo tercero que segundo.


Este pasado lunes, Canadá despertó lista para ir a trabajar y desayunó con la noticia de que cerca de las cuatro de la mañana, el hasta hace unas pocas semanas líder oficial de la oposición en la sala de legisladores, el señor Jack Layton, había fallecido después de perder su pelea contra el cáncer.  No sólo es esta pérdida lamentable como cualquier otra cuando se apaga tempranamente una vida que fue un hijo, padre, abuelo y amigo, sino porque tiñe de gris un sector del espectro político de esta comunidad de treinta y algo millones de personas.  Los mismos que además nos quedaremos sin la oportunidad de saber si el buen líder era en verdad un buen político estadista.  
Hasta ahora todos los analistas políticos coinciden en afirmar que Layton fue un líder político con muchos logros personales y para su partido político, el NDP (New Democratic Party), un partido entre la extrema y centro izquierda.  El mayor logro se dio en las elecciones federales del pasado mes de mayo cuando el NDP, liderado por Layton logró convertirse en la segunda fuerza política, sólo detrás de los conservadores (derecha pura).  El partido liberal (de izquierda pero el más centrista de los tres), hasta entonces el segundo partido político, sería relegado al tercer lugar, perdiendo el título de “oposición oficial”.
Menciono los resultados de la elección del pasado mes de mayo como antecedente porque hasta entonces el NDP de Layton siempre fue el tercer partido al que nunca le correspondió negociar o pactar con el partido de gobierno, y siempre pudo criticar a viva voz sus diferencias con las decisiones del gobierno o con los pactos acordados por la oposición oficial (los liberales).  Es decir, ser cien por ciento crítico no tenía entonces ningún tipo de consecuencia, nunca fue necesario negociar o comprometer una postura, y si se estaba de acuerdo con alguna propuesta, pues se estaba de acuerdo y todos en paz.
Muy pocas semanas después de las elecciones, Layton se retiraría temporalmente para enfocarse en su enfermedad...
En Canadá y USA es muy probable que sólo uno de cada diez personas que nacen (o se hacen) para ser líderes, tiene una visión de la política como herramienta para la justicia social, es decir, es de izquierda.  Así que en este sentido, esta pérdida se me antoja más significativa.  Más aún, la oportunidad que realmente nunca tendremos es la de saber si el líder carismático que durante años creció la base de su partido a expensas de contrastarse con los únicos dos partidos gobernantes, también tendría la capacidad (¿voluntad?) de mimetizar posturas con el partido de gobierno, ahora que tendría la responsabilidad de hacer que el país se moviera.
Y para los que no les gusta leer de política pero que sin embargo siguen leyendo:  ¿Acaso no se han encontrado ustedes muchas veces con gente que es muy buena criticando a sus jefes (gobierno) o colegas más influyentes (la oposición oficial), pero que cuando se les ha dado la oportunidad no han demostrado capacidad o voluntad de cambiar lo mismo que se criticaba con la mayor fuerza?
En fin, para los que gustamos seguir la política nos quedaremos sin la oportunidad de conocer al Jack Layton estadista, y seremos testigos del nuevo ajedrez político a falta de la siempre poderosa “Reina Negra” (que no el rey, porque este juego no se ha acabado).  Y para los que no les gusta, también les daremos un consejo para que no se vayan con las manos vacías:  antes de criticar, preguntémonos primero si estaríamos dispuestos a cambiar las cosas de estar nosotros en la posición de autoridad.
Descanse en paz señor Layton.
Sinceramente,
alberto juan.

Tuesday, August 2, 2011

Del qué y el cómo, del plan y el propósito.

¿Cuántas veces no hemos escuchado (o dicho) la frase “planear no sirve para nada porque las cosas siempre salen de otra manera”?  Aunque siempre me sonó a excusa, debo reconocer que sí, que casi en la totalidad de los casos algo sale como no está planeado. 
Siempre he sido de los que escuchan la frase y comienzan a justificar las razones por las cuales es importante tener un plan:
Estar mejor preparado.
Analizar mejor la situación.
Descubrir los detalles escondidos en lo obvio.
Evitar la improvisación.
Etc.,etc.  
Al final de los argumentos, yo he seguido sintiendo la importancia que tiene una buena planificación, pero nunca he convencido a nadie que opine lo contrario.  Quizás porque al final del día todos sabemos que ciertamente las variables son muchas y terminamos llegando al mismo sitio por muchas vías menos la que se ha planeado.
Hace unos pocos días, lo comprendí mejor:  planificar es importante pero no es lo primero.  No es “completar el plan” lo que lleva al éxito, es “lograr el propósito”.  ¿Acaso cuando logramos el objetivo, incluso si “el plan” ha fallado, no nos alegramos?  Es porque se ha logrado “el propósito”.
Si nos enfocamos en “hacer cumplir el plan” por encima de “llegar al objetivo”, lo más seguro es que tengamos más dolores de cabeza de los necesarios.  
Los logros que nos hacen felices y exitosos normalmente responden a preguntas que comienzan con un “qué” y no con un “cómo”:  Qué quiero ser, qué quiero hacer, qué quiero tener.  Por ejemplo, si el propósito es tener una vida activa, en realidad no debería importar tanto que sea jugando al fútbol, béisbol, o hockey, sino simplemente salir a divertirse y competir.
En adelante, cuando me proponga una empresa voy a enfocarme más en definir mejor el objetivo o el propósito, y un poco menos de esfuerzo en hacer un plan detallado.  Seguramente así disfrutaré mejor, no sólo llegar a puerto, sino también la travesía.  A mis amigos que siempre usan la frase simplemente les preguntaré si tienen claros los objetivos, si están seguros del propósito que quieren lograr, me aseguraré que están comprometidos con el “qué”, y luego les diré que me parece bien, que ellos mismos ya encontrarán el “cómo” lo lograrán.  De otra manera, sabré que la frase simplemente fue utilizada como una excusa para dejar que sea la corriente del río la que los lleve a puerto, seguramente quejándose durante toda la travesía.
Sinceramente,
alberto juan. 

Friday, July 15, 2011

Sentir la importancia

Hará poco más de un mes que no escribía y debo culpar a mis vacaciones por eso.  Durante casi cuatro semanas tuve la oportunidad de viajar con mi esposa e hija a Venezuela y Argentina para visitar a nuestras familias.  Viajes tan largos como especiales:  familiares buscando conocer a nuestra bebita y nosotros buscando reconectar con todo el cariño casero.
Que veríamos a padres y madres, hermanos y hermanas, tíos y tías, primos y primas, lo tenía muy presente y esperaba pocas sorpresas.  Mientras más maduros, normalmente causamos menos asombro en los reencuentros.  El tiempo nos pasa factura a todos:  Nos suma kilos, arrugas, canas y dolores por afuera, y nos suma nostalgia, escepticismo y tozudez por adentro.  La mayor alegría es el largo abrazo.  Las novedades ya se han compartido por teléfono o e-mail.
También era obvio que veríamos a muchos sobrinitos y sobrinitas.  ¡Pero qué impresión me dio ver todo lo que han crecido y aprendido los más pequeños!  Da alegría ver que la familia se renueva.  Da alegría sentir la admiración y respeto de los niños.  Da alegría sentir cómo con el paso de los días pasas de ser “el tío de Canadá, el de las fotos”, a ser querido como si siempre has estado ahí.  Incluso los más bebitos se sonríen pronto con tu rostro.
No voy a escribir líneas sobre lo importante que son los niños.  Eso es algo que todos sabemos.  Lo que personalmente descubrí en este viaje es lo importante que se siente tener la responsabilidad de ayudarlos a crecer.  Lo sentía con mi bebita pero se intensificó con los sobrinos.  Así como en algún momento de nuestra niñez el foco de nuestros propósitos está en nuestros padres, o así como siendo adultos nos enfocamos en nosotros mismos, esta vez siento a consciencia que el péndulo de mis propósitos también gira hacia los más pequeños.
Las últimas vacaciones fueron un baño de cariño casero, cariño sanguíneo, pero significaron sobre todo, la confirmación de un sentimiento de responsabilidad de dar amor, de ayudar a crecer, de ayudar a seguir aprendiendo, a los más jovencitos de la familia.
La verdad no sabría qué agregar para que esta escritura fuera algo más reflexivo para el beneficio de todos los que la lean.  Cada quien sabrá identificarse con mi “descubrimiento” en mayor o menor grado, o para nada en absoluto.  Quizás sólo sirva para que me conozcan un poquito mejor.  En cualquier caso, la intensión era mostrarles  orgulloso el mejor souvenir que traje de mis viajes en mis últimas vacaciones:  El amor de la familia es muy lindo, pero si la maleta viene muy llena y tengo que elegir, me traigo las sonrisas y muestras de cariño de sobrinos y sobrinas y de mi bebita junto a ellos.  
Sinceramente,
alberto juan.